La luz de la santidad de Santa Isabel de Hungría

Santa Isabel de Hungría (+1231) fue la hija del Rey Andrés II de Hungría. La casaron a los 14 años con el landgrave de Turingia, Ludovico IV, quien murió durante las Cruzadas. Debido a problemas con su familia política, Isabel fue forzada a salir del castillo con sus tres hijos. Mas adelante se unió a la Tercera Orden de San Francisco y sufriò mucho bajo las estrictas órdenes de su consejero espiritual. Sin embargo, trabajó incansablemente entre los pobres y enfermos, y avanzó rápidamente en la vida espiritual. El Conde de Montalembert, en su biografía de Santa Isabel, menciona el siguiente milagro:

“Ocurrió un día que durante el Canon de la Misa, mientras ella rezaba fervientemente, con sus manos unidas y modestamente cubiertas por su manto, y con el velo levantado para poder contemplar al Santísimo Sacramento, una luz celestial comenzó a irradiar alrededor suyo. El sacerdote celebrante, un hombre renombrado por su santa vida, vio en el momento de la consagración el rostro de la duquesa refulgiendo con tan grande esplendor que quedó deslumbrado por él, y hasta la Comunión se encontró a sí mismo rodeado por una luz que irradiaba de ella como del sol. Lleno de sorpresa, dio gracias a Dios por haber manifestado, por una luz visible y maravillosa, el brillante interior de un alma santa, y relató más tarde lo que había visto”.

(“La vida de Santa Isabel. Conde De Montalembert, págs. 162-3. 1886)

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